CARTA ABIERTA AL PAPA

MACHI FRANCISCA LINCONAO

CARTA ABIERTA AL PAPA POR LA MACHI FRANCISCA LINCONAODER ESPIRITUAL MAPUCHE

Visita del Papa Francisco, el Pueblo Mapuche y los Derechos Humanos

La visita del Papa a Chile no ha dejado indiferente a nadie y se han instalado en el acontecer público una serie de críticas y reacciones por esta venida. La primera, fue la impulsada por sectores empresariales a través de sus medios comerciales, como El Mercurio, ligado a sectores más conservadores y de poder económico, quien prolifera sobre el millonario gasto para el País, generándose una amplio campaña de cuestionamiento cuya expansión informativa replicada por otras fuentes similares se hizo entrever que era proveniente desde “la ciudadanía”.

Desde territorio Mapuche, desde la misma Iglesia se ha llamado la atención con respecto a la situación histórica que viene enfrentando el Pueblo Mapuche hasta nuestros días. Un sacerdote jesuita que reside en el territorio mapuche Lafkenche de Tirúa, Carlos Bresciani, señaló que espera que la visita del Papa Francisco a Temuco (17 de enero) sea una “oportunidad para visibilizar realidades que están invisibilizadas por nuestro racismo ambiental, institucional, y hasta eclesial” (…) “Espero que de verdad se haya enterado bien de lo que pasa acá en el territorio, de las comunidades violentadas, de la realidad histórica que vive acá el pueblo mapuche de usurpación territorial, de devastación económica a través de las forestales. Bueno, él ha sido bien consistente, pero espero que pueda decirlo aquí en terreno, con todos los actores involucrados en Temuco, ya sabemos cuál son: Multigremial y compañía”, añadió el sacerdote a El Ciudadano.

Por su parte, la Machi Francisca Linconao, autoridad tradicional Mapuche que ha sido objeto de sendas persecuciones a quien la han intentado involucrar persistentemente desde sectores de poder en la Región de la Araucanía en el denominado caso “Luchsinger Mackay”, lo que se ha señalado como actos racistas por parte de su vocera Ingrid Conejeros, quien también contextualiza estos hechos: “El tema aquí es una persecución política que, a través de la Ley Antiterrorista, logra castigar a estas personas que son dirigentes, que son autoridades ancestrales, y que están llevando lo que es muy importante procesos de protección hacia la tierra, hacia la naturaleza y procesos de restitución territorial en el caso de los dirigentes mapuche”.

La Machi Linconao nuevamente deberá enfrentar un juicio junto a otros diez comuneros mapuche y este lunes 15 de enero de 2018 en el marco de una audiencia de medidas cautelares en su contra que determinó arresto domiciliario y arraigo nacional, indicó con respecto a la presencia del papa: “Yo soy machi, yo hago oración, igual que él. Él es papa, reza, va a tener que recibirme para poder conversar con él. Tengo la esperanza de decirle todo lo que está pasando aquí con el Pueblo Mapuche. Eso es lo que esperamos. Si no, ¿a qué viene entonces?”.

El sacerdote jesuita Fernando Montes con respecto a la presencia del Papa Francisco en Temuco/ Padre Las Casas, señala a la agencia Fides: “hemos comprendido que tal elección expresaba el interés del Papa por los problemas que actualmente existen con el pueblo originario de nuestro país”. Según el jesuita chileno, el Papa “tiene una palabra importante que decirnos al respecto. Podría ayudarnos a pedir perdón, con humildad, en aquello que hayamos sido nosotros responsables. Su presencia debe ayudarnos a no desviar nuestra atención del problema de fondo”.

Grupos de poder económico vinculados principalmente al latifundio colonial y empresas forestales por medio de la denominada Multigremial, a través de campañas mediáticas han buscado insistentemente en obnubilar la realidad de la Región de la Araucanía con respecto a los derechos humanos del Pueblo Mapuche, impulsando sobreponer la muerte de un matrimonio: Werner Luchsinger (75 años) y su esposa Vivianne Mackay (69 años), en la madrugada del 4 de enero de 2013 a causa de un incendio intencional de su casa patronal en un predio dentro de la comuna de Vilcún, Región de la Araucanía, cuyo caso ha sido utilizado para diversos fines políticos y el que tiene un condenado, el machi Celestino Córdova a 18 años de cárcel y quien ha iniciado una huelga de hambre este 14 de enero demandando poder renovar su rewe (espacio ceremonial).

Cabe mencionar que los conflictos territoriales de comunidades mapuche con sectores del latifundio colonial (terratenientes) y empresarial han arrojado en los últimos 15 años el asesinato de a lo menos 18 personas en Chile y Argentina, la mayoría son jóvenes a manos de agentes represores del estado chileno, entre ellos Matías Catrileo, Alex Lemún y Jaime Mendoza Collio. Además de asesinatos, también hay casos de cerca de doscientos niños/as mapuche afectados por la represión estatal en los últimos años, incluyendo casos de torturas que involucran a un pequeño de tres años y una pequeña de dos años en la zona de Tirúa.

Otra caso grave hacia la infancia y adolescencia mapuche en el marco de zonas militarizadas que custodian intereses forestales, es el de Brandon Hernández Huentecol, quien con 17 años de edad en diciembre del 2016 resultó gravemente herido tras recibir por la espalda el impacto de escopeta calibre 12 antimotines, ingresando unos 140 perdigones en su cuerpo y el agente aún no es formalizado.

Uno de los graves conflictos territoriales que se vive en el centro sur de Chile son a causa de la industria forestal sostenida principalmente por dos grupos económicos (Matte y Angelini) con una extensión que superan los dos millones de hectáreas (hay unas tres millones de hectáreas de monocultivos de pinos y eucaliptus), generando en múltiples localidades graves consecuencias, tales como: crisis hídrica, resequedad, empobrecimiento de territorios, desplazamiento de población rural, pérdida de soberanía alimentaria, perdida de bosques nativos, de flora y fauna, de ecosistemas, de humedales y la proliferación de numerosos focos de incendios a causa de sus composiciones y efectos, como lo han denunciado 110 organizaciones el 2017 en Chile y dando cuenta de los graves hechos que afectan a múltiples comunidades y sectores campesinos.

Otro elemento de conflicto que se ha suscitado en este último tiempo, es el relativo a los incendios de iglesias (católicas y evangélicas) razón por la cual se ha criminalizado a cuatro comuneros mapuche quienes llevan un largo periodo de prisión preventiva, hechos que han contribuido a oscurecer las causas mapuches como señala el sacerdote jesuita chileno, Fernando Montes Matte, ex rector de la Universidad Alberto Hurtado: “Existe el peligro que toda la atención de los chilenos se centre en esos hechos de violencia y no en la situación de injusticia y violación de derechos que vienen desde antiguo y permanece hasta nuestros días”, quien además considera que el conflicto con las empresas forestales y sus impactos, son parte de una de las principales razones de violencia a las comunidades, según da cuenta a la agencia Fides.

En el presente existen además decenas de proyectos de energía que se emplazan en territorio ancestral Mapuche, generando graves conflictos, incluyendo varios lugares sagrados del Pueblo Mapuche por centrales hidroeléctricas en las regiones del Bio Bio, Araucanía, Los Ríos y Los Lagos, conflicto que ya tiene una muerte, el de la joven madre, Macarena Valdés y cuyo desarrollo apunta al extractivismo y exportación a Argentina principalmente para el fracking petrolero.

Hace algún tiempo circulaba una potente reflexión sobre el poder político empresarial que promueve las hidroeléctricas: “El Dios de ellos lo tienen en el bolsillo, el Dios de ellos hace daño, se apoderan de los ríos, se apoderan de Chile entero, si Chile entero está vendido ya”, señala don Silverio Loncopan, del Lof Trankura de Curarrehue en territorio se aprobó una hidroeléctrica “Añihuerraqui” que involucra a las aguas del río como parte de un complejo ceremonial espiritual.

Previo a estos tiempos contemporáneos, existe un conflicto histórico que proviene desde el último periodo del siglo 19 y que grupos de poder intentan desviar la atención, que incluye, como señala el historiador Mapuche Hernán Curiñir, el asesinato (genocidio) de miles de personas Mapuche (entre 50 mil a 70 mil) a manos del ejército del estado chileno, hechos ocurrido entre 1866 a 1881 con el propósito de despojar las tierras del Bio Bio al sur, acto bélico que se denominó “Pacificación de la Araucanía”. Simultáneamente fueron los perpetrados en Puelmapu (Argentina) en la denominada “Campaña del Desierto”, también arrojando decenas de miles asesinados a manos del ejército argentino y de otros decenas de miles de esclavos, cuyas tierras en gran parte, fueron entregadas en amplias extensiones a cientos de colonos europeos.

Ngulumapu es el nombre del territorio ancestral mapuche del lado oeste (centro sur de Chile) y Puelmapu es el territorio del este (centro sur de Argentina) y en estas tierras las resistencias llevan largos periodos de tiempo y hoy, nuevamente se enfrentan amenazas coordinadas por el estado chileno y argentino a favor del saqueo territorial, donde ciertos sectores de Iglesias occidentales denominadas cristianas, incluyendo del catolicismo, no solo han omitido las sistemáticas violaciones a los derechos humanos y la depredación en estos territorios causados por el colonialismo y el extractivismo, sino además hay complicidad y ejecución en ello, como ha sucedido por ejemplo con grupos vinculados al Opus Dei y Legionarios de Cristo, como el Obispo Stegmeier en Villarrica o el mismo clan Matte, respectivamente.

El Obispo de Aysén, Luis Infanti, en una entrevista señalaba que se está destruyendo la obra de Dios, haciendo un llamado para frenar la depredación de su creación: “Que desde la fe fortalezcamos las organizaciones sociales, culturales, religiosas … para que con actitudes y acciones pacíficas ayudemos a tomar conciencia de estos graves problemas y exijamos mayor comunión, solidaridad y justicia entre las personas y la naturaleza. Conscientes y creyentes que la Tierra es de Dios, no podemos permitir que se privaticen los bienes esenciales a la vida (tierra, agua, aire), creyéndonos dueños de ellos, beneficiando a algunos y marginando a la mayoría, y menos aun mercantilizándolos, o sea haciendo un negocio con ellos, condenando así a los más pobres” (…) Cuán importante es valorar la vivencia espiritual de los pueblos indígenas, que desde sus orígenes se sienten parte de la madre tierra y se relacionan con respeto, amor y comunión/veneración con ella, al igual que con los miembros de la comunidad”.

“Ahora, frente al deterioro ambiental global, quiero dirigirme a cada persona que habita este planeta”, dice Jorge Bergoglio en la introducción de la encíclica ecológica Laudato Sí (sobre el cuidado de nuestra casa común) que dio a conocer en mayo del 2015. “Entre los pobres más abandonados y maltratados, está nuestra oprimida y devastada tierra. Olvidamos que nosotros mismos somos tierra (cf. Gn 2,7)”, indica en esta encíclica de 192 páginas de extensión que hace un análisis de la situación del planeta y los impactos de un modelo de “superdesarrollo consumista”, atribuible a la inequidad social y ambiental.

El 17 de enero del 2018 el Papa Francisco encabezará la “Misa por el progreso de los pueblos” en el sector Maquehue de Padre las casas (Temuco), mientras en la Araucanía se ha levantado un estado de sitio, con policías militarizadas en amplias zonas, contradiciéndose con la misión de paz que se dice traer, en el seno de un territorio ancestral afectado por el colonialismo y el racismo, donde persisten las resistencias ¿Qué expectativas se puede tener para la justicia y paz en estos territorios con la presencia y mensajes de Jorge Mario Bergoglio?

www.Mapuexpress.org

Última modificación: 17 de enero de 2018 a las 22:25
0
0
Hay 0 comentarios
captcha
Quiero ser notificado por email cuando haya nuevos comentarios.